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23 de agosto de 2013

Besos opuestos


Unas miradas vagas se evitaban mientras otras se encontraban...

... Una búsqueda incansable de no se sabe qué, vueltas inútiles, sin sentido, cargadas de emociones circunstanciales. Lo pasado se apoderó. La confusión dominó. Entonces la oscuridad se adueñó de la situación entre dos almas que se buscaban para no enfrentar lo que las perturbaba. Se encontraron, entonces, aquellos labios fríos, esas miradas vacías, esas sonrisas incómodas. Caos. Destrucción.

... Un encuentro poco planeado, en búsquedad de nada más que un buen momento, con miedo de dejar surgir las emociones que se cruzaban. El presente se apoderó. La tranquilidad dominó, mientras la luz iluminaba dos almas que evitaban, casi en vano, involucrarse. Una sonrisa concecidió, un abrazo acompañó a esos labios cálidos que sellaron, junto a las miradas cómplices, un encuentro inimaginado. Paz. Construcción.

Y así es como dos situaciones parecidas se tornan tan diferentes, tan sólo por una razón: mentirse o no, es una elección.

19 de agosto de 2013

Frases propias III

Idealizar es el primer paso hacia la desilusión

4 de agosto de 2013

Fénix

Y por fin pude entender la alegoría que tanto admiré. Encontrar en los ciclos que no hay principio sin final, ni final sin principio. Que una etapa se termina y empieza otra. Los momentos más felices se convierten en cenizas. Y esas alas parecen nunca volver a brillar. Las lágrimas sanan los deseos desgarradores de dejar salir la angustia. El calor que en su momento fue un refugio, hoy se convierte en una llama incontrolable que acabó con todo a su paso. Y nada se salvó. O casi.

Tan sólo los recuerdos parecen quedar vivos entre tanto desastre. El esplendor de las alas que alguna vez se expandieron majestuosas por el cielo de los sueños, es consumido por el mismo fuego. Ese fuego que se apagó, y sin embargo no se acabó. Porque a pesar de todo, cuando todo es reducido a cenizas, sólo queda esperar. Esperar a que la llama vuelva a arder, a que el ave vuelva a renacer, y que el esplendor esta vez sea aún mayor.

Llegará la hora, entonces, de resurgir de las cenizas.
Llegará la hora, entonces, de empezar de nuevo.