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31 de diciembre de 2012

Mi 2012, un año de cambios

 "Empecé el 2011 diciendo que iba a ser un gran año, y lo fue. Y sé que ahora este 2012, se vienen cosas aún mejores." así terminaba mi balance del año pasado, y una vez más no me equivoqué. ¿Qué define a un año como "bueno" o "malo"? yo creo que es cuestión de actitud. Cualquier año puede ser bueno o malo dependiendo qué destacás, si destacás lo malo obviamente te va a parecer un año horrible, y si destacás lo bueno seguramente a pesar de lo malo podrás decir que fue un buen año. Si, hay años mejores que otros, pero bueno, ¡tampoco podemos vivir quejándonos!. No, no existe el señor 2012 al que muchos echan, esperando esperanzadores que el señor 2013 les traiga todo aquello que ni siquiera saben qué pero quieren. El cambio empieza cuando uno lo decide, no cuando cambia un número en el calendario.

Increíble lo rápido que pasa el tiempo, hace 2 años abría este blog con un propósito y hoy en día lo mantengo: escribir, expresarme y buscar en el que lee lograr una identificación con lo que escribo. Creo que hay grandes cambios desde la primer entrada hasta la última, porque yo crecí, cambié. Y así mi 2012 fue un año lleno de cambios, de etapas que se cerraron y otras nuevas que se abrieron. Viví un año de revelaciones, donde me enfrenté a mi familia y dije quién soy. Un año de contradicciones, donde empecé pensando que las cosas eran de una manera, y con el tiempo me di cuenta que eran de otra. Me equivoqué y mucho, y por eso aprendí. Aprendí a creer en la magia, aprendí que estamos rodeados de ignorantes que muchas veces son barriletes, aprendí a decir las cosas antes de que sea tarde, aprendí a resistir. Viví un verano diferente, con amores y odios. Disfruté de la ironía, disfruté de soñar (aunque a veces no tanto), disfruté escribiendo historias de errores, de pérdidas, de finales, de soledad, de impotencia. Este año tal vez escriba alguna ficción un poco más feliz (jaja).

Pero por sobre todo, fue un año de reflexiones. Donde me alejé de la ficción para ver la terrible realidad, que nos dividide. Perdí mi inocencia para darme cuenta que la gente es capaz de cualquier cosa por pertenecer, que no quieren ver la realidad. Que la vida es un viaje, en el que hay que aprender a aceptar, que hay que disfrutar las pequeñas cosas, que no hay lluvia que no se detenga, que no hay herida que no pueda sanar, que siempre se puede cambiar. Que a pesar de estar defasados, te necesito una vez más.

En definitiva, fue un increíble año, lleno de cosas buenas y malas, pero en especial lleno de aprendizajes. Arranco este 2013 con más espectativas, proyectos, sueños y objetivos. Un 2013 en el que me propongo aprender a decir más. Un 2013 en el que me propongo vivir, disfrutar y sobre todo, ser feliz. 

Gracias a todos los que leen este blog, los que me bancan, y los que siempre están ahi dándome sus palabras de aliento. Espero que este año sea un año de muchas más reflexiones, aprendizajes e historias. Que tengan todos un excelente año nuevo, ¡Feliz 2013!.

25 de diciembre de 2012

Cambiar de aire

No recuerdo cuando fue la última vez que estuve en esta terraza mirando el cielo, disfrutando de la noche. Será que es difícil disfrutar tal belleza entre tanto materialismo. Las luces de ciudad quitan esa magia que el firmamento solía tener, y aún conserva detrás de la contaminación lumínica. Cuando lo artificial reemplaza lo natural, algo se pierde, pero hay ciertas cosas que aún (y por suerte) no se pueden fabricar: el amor, la amistad, los vínculos. Esas son cosas naturales que cuando se fuerzan de alguna u otra manera, desaparecen para dar lugar a una farsa.

La importancia de querer, de apreciar esos pequeños detalles que aunque a veces rutinarios, son tan necesarios. No esperar que la ausencia nos haga valorar la presencia, sino valorarla siempre, eso es cambiar de actitud, de aire. Buscar nuevas propuestas, plantearse nuevos desafíos. Escapar de la rutina, tragarse el orgullo, gritar lo que sentimos. Cambiar un hábito, una actitud, cambiar. Entender que se puede cambiar. Que incluso cuando el viento del norte te sofoca, un viento del sur puede llegar para aliviarte y cambiar el aire. Entender que, aunque cueste, aunque duela, aunque rendirse parezca el camino más fácil, siempre se puede cambiar de aire.

24 de diciembre de 2012

Palabras


Me veo envuelto en una lógica que no es la mía. Cosas que desencuadran, y en otros ámbitos serían totalmente diferentes. Pierdo el equilibrio, pierdo el criterio. Una inestabilidad me deja inseguro y me condiciona a la hora de actuar. 

Pienso pero no digo, y esas palabras calladas son las que me queman por dentro. La ira aumenta a medida que pierdo el control sobre mi mismo. Soy un tanque acumulando agua, que peligrosamente se acerca al desborde. Estigmas de palabras no dichas surgen de la nada. 

Tal vez es hora de un cambio de actitud, de pensar y decir, de sentir y transmitir, de dejar de tragarme esas palabras que quieren salir.

18 de diciembre de 2012

Dispara(me)

En medio de tantas dudas, situaciones violentas me preparan para el enfrentamiento real. No hay nadie que me pueda ayudar en esta lucha contra mi mismo, contra mis recuerdos, contra mis sentimientos. 

Sólo, salgo a caminar por una calle cualquiera cuando a lo lejos te veo. Muchas veces me apuntaron, pero esta vez fue diferente. Tenías la mano levantada, y un arma en ella. Me miraste con enojo e intenté en vano persuadirte para que dejaras de apuntarme, pero no lo logré.
-Pero soy yo, Matias, ¡mirame!
-No me importa.

No me quedaba otra opción más que correr. Y así fue, por lo menos hasta que el gatillo sonó y un estruendo cortó el aire.

Por más extraño que parezca, una sonrisa de satisfacción se dibujó en mi cara.
El encuentro había llegado, al fin.

17 de diciembre de 2012

Sueño


El capítulo se va cerrando y no quiero llegar al final. El vértigo de que no haya nada que detenga mi inercia de seguir. El camino angosto se termina y ahora no hay camino preestablecido. ¿Debo seguir? El horizonte es mío, no hay nada a mi alrededor. Sin embargo tal belleza me hace dudar, en algún momento el día debe terminar, ¿y qué sucederá entonces?. 

Parece que estuviera a la deriva pero no. Sólo y a la vez acompañado, camino hacia la eterna utopía, en busca de un sueño. Un sueño que formaron esos deseos que surgieron de mi interior. Y en este paisaje encantador, dudo por un segundo, ¿no es esto ya un sueño?.

9 de noviembre de 2012

Divididos


Hoy no somos un país, somos equipos de fútbol. Los grises escasean, y lo único que se ve es blanco y negro, sin escalas. Una pelea de sordos que dicen siempre lo mismo, de ambas partes, siendo que ambos quieren lo mismo: un país mejor. Pero la pelea de los poderes fue transmitida a un pueblo que no soporta más, ya no sabe que creer. Y si no sos uno, sos otro, sino, simplemente no sos nadie. La tristeza es inmensa, y más cuando nos damos cuenta que la culpa es nuestra, si, también me incluyo. Es nuestra culpa por no saber escuchar, es nuestra culpa por no saber admitir los errores, es nuestra culpa por ser arrogantes. Pero en especial, es nuestra culpa por no amar. El odio hacia el prójimo nos moviliza, y eso es lo que nos hace perder la humanidad. El desprecio simplemente divide más y más, y hoy no somos más que una población de necios, disfrazados de Nación. Ciegos y sordos consecuencia de un fanatismo insoportable, ya sea por el fanatismo de que todo está bien, como el fanatismo de que todo está mal. Y esto no pasa ahora, esto pasa hace años, por eso Argentina nunca pudo crecer, por eso Argentina teniendo todo lo que tenía y todavía tiene no pudo convertirse en una potencia mundial, en un país industrial, como muchos habían pronosticado. Fue la ambición lo que nos llevó a lo que somos hoy, una sociedad dividida que destruye, no construye. Porque hoy vale más destruir al otro, que construir un vínculo. Vale más putear, que escuchar.

Políticos inútiles, medios amarillistas, y gente que encima los avala. Al fin y al cabo, los políticos pasan, los medios pierden credibilidad, pero lo que siempre queda, es la sociedad. No destruyamos lo único que vale la pena en este mundo de hoy en día donde el odio suena mucho más fuerte que el amor.

Hoy somos extremos, somos gorilas, somos peronistas, somos K, somos anti-K, somos 8N, somos 7D. Somos todo, menos una sociedad.

4 de noviembre de 2012

Pertenecer

Las personas nesecitamos pertenecer. A un grupo, a una sociedad. Sentirnos respaldados, sentirinos aceptados. Somos signos, somos equipos, somos naciones, somos modas, somos marcas, somos gustos. Pero no somos nosotros. Porque ser nosotros implica enfrentarse a uno mismo, y plantearnos quienes somos.Y así vamos, caminando por la vida, pretendiendo ser, sólo por pertenecer. Colgados en ilusiones, en fantasías, en sueños. Porque nuestro temor a la exclusión es mayor que todo, entonces inventamos, mentimos, decimos ser alguien que no somos. Llevamos una máscara.

En el fondo algo inquieta, pero no lo queremos ver. Y lo dejamos ahí, bien oculto. Pero ese algo siempre está. Y cada vez incomoda más, a medida que el tiempo pasa. Porque armamos algo que directamente no existe, que se sostiene en una burda farsa creada por miedo. El miedo se alimenta de más miedo, y crece, y nos consume. Pero al final, cuando ya la mentira sea insostenible, no hay objeto que valga, camiseta que influya, ni pertenencia que ayude, porque es ahí cuando quedamos totalmente expuestos, frente a la dura realidad que no quisimos ver.

Y al final, solo nos queda ser nosotros mismos. Como debió ser desde un principio.

13 de octubre de 2012

Aceptar

Aceptar que la vida duele, que solo con esfuerzo se consiguen las cosas. Aceptar al otro, y a uno mismo. Aceptar los defectos, aceptar las virtudes. Aceptar las decisiones, y aceptar decidir. Aceptar lo que no se tiene, aceptar lo que sí. Aceptar que las cosas no siempre son de nuestro agrado, y que a veces no sale como queremos. Aceptar cuando estamos angustiados, y aceptar cuando estamos felices. Que lo que pasó no volverá, y que lo que pasará nadie lo sabe. Aceptar que algunas cosas son así, y que algunas nunca serán. Que de nada sirve forzar. Aceptar, sobre todo, que algunas cosas no van a cambiar.

Y no, aceptar no significa rendirse, no significa ser débil, significa poder ver la realidad tal cuál es, poder vivir en el presente sin estar sumido en el sueño de un cambio en cosas que escapan de nuestro control. Significa que no va a haber trabas que te impidan ser quién realmente sos.

10 de octubre de 2012

Inseguridad (otra vez)

Esa sonrisa que viene a llenar de luz hasta el último rincón de oscuridad. Esos abrazos que hacen que no le tema a nada. Ese simple respirar que me hace percatar de que estás junto a mi. Es un descanso después de tanto tiempo dándole vueltas a un asunto, sin poder resolverlo. Confundo los sentimientos. Me confundo. Y tan solo queda sincerarme.

Cuando parece irse, vuelve para golpearme cada vez más fuerte. Y duele. Y la herida vuelve a sangrar, lentamente, gota a gota cae y me mancha de una realidad incómoda. Y al ignorar esto solo dejé que creciera más y más para luego volverse algo incontrolable. Tan incontrolable como ese momento que te subiste a ese vagón, destinado a alejarnos otra vez. Quedé solo en la estación, y mientras el tren desaparecía a lo lejos, eran mis miedos, mis dudas y mis inseguridades las que volvían a aparecer.

30 de septiembre de 2012

Tan sólo amanecer

 No lo veo. Escapo. No te pienso por el miedo de olvidar tu imagen, tu voz. Ya son muchos amaneceres en silencio, sin tu calor. 

Sólo escucho los pájaros, esos que en verano solías odiar porque cantaban temprano y no te dejaban dormir. Sólo siento el suave aroma del jazmín que plantaste, y siempre cuidaste con tanta vehemencia. Sólo preparo un desayuno, y ya sin la mermelada de durazno que solías comprar. Sólo veo el canal que solíamos ver a la mañana, mientras esperábamos el pronóstico para saber cómo vestir. Y siempre me decías que me abrigue. Sólo me lavo los dientes, un momento ya rutinario sin tu reflejo en el espejo haciéndome caras para hacerme reír. 

Me termino de vestir, agarro las llaves y abro la puerta, resistiéndome apenas a la idea de que ahora únicamente yo saldré por ella para enfrentar una vida que no se detiene, sólo.

27 de septiembre de 2012

Distancias


En la lejanía aparece la necesidad de tenerte. En busca de un encuentro siempre prolongado, de caminos separados que en algún momento parecieron estar a punto de unirse. Desencuentros. Miradas que se cruzan por primera vez, después de tanto, tímidas, cómplices.

Y tal vez ya pasó mucho tiempo, pero por algo pasó recién ahora. ¿Por qué?. Se siente como regresar a un lugar que significó mucho para mi. Y el recuerdo de veranos eternos y charlas interminables sin noción del tiempo.

Bueno, soñé muchas veces con esto, y la duda florece en mi interior. ¿Habría en ese entonces dejado todo por vos?. Incluso ahora, ¿lo haría?. En una fraccion de segundo lo pienso y me levanto, sonrío y me acerco a tu cara. Y con un simple abrazo te digo adiós. Este no es mi hogar.

Unos kilómetros más allá, tan sólo te extraño, y te espero en éste, tu hogar.

2 de septiembre de 2012

Te necesito

Necesito que me abraces y en tus hombros poder llorar. Que me levantes y me alejes de este borde abismal. Que me hables y me digas que todo va a pasar. Que lo voy a poder superar. Que no hay mar en el que me pueda ahogar. Que no hay río que no pueda cruzar. Que no hay cielo que no pueda volar. Que no hay tierra que no pueda caminar. Que no hay día que no pueda amar.

Necesito que me hables y que me expliques por qué .Que me simplifiques los pensamientos, me mires a los ojos, y me digas que me querés. Que aunque me duelan las piernas, me puedas sostener. Que me agarres la mano y que encuentre en tus caricias un antes y un después.

Que hay mucho que no entiendo, y jamás entenderé. Que ignores mis gritos, y escuches mis silencios, ahí es donde lo que siento logra aparecer.

Necesito que me salves de mi inseguridad, te necesito otra vez.

27 de agosto de 2012

Sin nada

Empecé a perder cosas, y no entendí cómo ni por qué. De repente algo me fraccionó y mis partes se alejaron de mi. Y ahí me quedé, parado, sin reacción. Mi dolor era la sombra de un alma perturbada. No había lágrimas por llorar, ni lamento por gritar. No había nada.

Y aunque miraba a los costados, solo estaba lleno de rostros vacíos, sosegados por la incapacidad de acción. Mientras tenía que ver como todo sucedía, y nadie lo detenía. ¿Por qué no se detenía?. No había caso, era demasiado tarde.

Mi desesperación al quedarme inmóvil, mientras todos avanzaban, me consumían en un círculo sin fin abriendo las cicatrices de un dolor incesante. Atrapado en la ausencia del todo, la impotencia misma me dió el último golpe que me dejó sin armas. Sin vos. Sin nada.

23 de agosto de 2012

Silencio de medianoche

¿Cuándo dejamos de apreciar algo tan simple como el silencio de la noche?. Sensaciones que se nos hacen costumbre, cuando la oscuridad y el sosiego se adueñan de todo. La ciudad duerme, aunque a la lejanía se escuche el ladrido de algún perro, o tal vez varios, y el motor de un auto que circula en la penumbra. Y escuchás tus pensamientos más fuertes que nunca, latentes, empiezan a desarmarse y armarse en el juego de la mente.

El sonido del silencio, que tanta paz trae. Profundo, débil. El rasguido de una lapicera escribiendo en un papel se hace absolutamente perceptible, como el simple ruido de la respiración. Sonidos armoniosos que en definitiva, no cortan el ambiente.

El silencio trae paz. Una paz difícil de conseguir en estos tiempos, pero que a la vez reside en cosas tan sencillas como ignoradas.

Solo hay que saber apreciar.

17 de julio de 2012

Desfasados

Un pequeño desentendimiento, tu ritmo no es igual al mío,  nuestra percepción tampoco. Que para vos una respiración es un suspiro, y para mi un huracán. Estamos desfasados, y a la vez a la par. Si bien corrés más rápido, siempre me vas a esperar. Eso es lo que vale notar.

Aunque un rato sea dos minutos, o dos horas, en esa diferencia te vuelvo a encontrar. No hay blancos ni negros, solo hay grises, con muchos matices, y unos ojos tristes que no dejan de buscar, una mirada donde puedan descansar. Y ya sea a destiempo o no, las similitudes solo ocultan las diferencias que en el fondo, nos hacen amar.

Cerré la puerta

Y la verdad salió a la luz... ¿por qué lo hiciste?. Me senté a esperar tu explicación que nunca llegó. A veces no entiendo, tan solo quería que fueras sincero, ¿pedía mucho?. No creo. Y ya no te creo. Grité, lloré y me desgarré por dentro. Creía que no podía escapar. Pero me equivoqué, y crecí. Vi lo idiota que fuiste, por fin. Ya no volví a caer en tus mentiras.

Me cansé del juego, y ahora las reglas las pongo yo. No más mentiras, no más juegos tontos. Tendrás que crecer y hacerte cargo, y caminar para otro lado, porque yo ya cerré la puerta, di media vuelta, y me fui.

8 de julio de 2012

Ciegos de la realidad

Están viviendo una vida paralela, y no es la real. La soga está a punto de cortarse. La guerra acecha, y yo estoy en el medio. Antagónicas personalidades, jamás nos podremos entender. En un mar de mentiras y falsedades naufragamos hacia rumbos diferentes, sin avanzar.

A veces no entiendo como llegamos a esto. Es más fácil ignorar que ver. Pero me indigna estar rodeado de ciegos. ¿Por qué no pueden ver lo que todos ven? ya es tarde para reparar esto; la grieta es muy grande, y sólo basta esperar el derrumbe. Me gustaría tener la esperanza de antes. Me gustaría creer que todo puede cambiar. Pero sé que es imposible mientras siga rodeado de ciegos de la realidad.

23 de junio de 2012

Vaso de agua

No sé. Hace tiempo estoy acá, ¿no ves cómo el agua llega a mi cintura?. Ya no importa, no hay escapatoria. No para mí. ¿Y qué si pudiste salir?. Andate, ya no te quiero cerca. Porque me abandonaste, nuestros rumbos cambiaron. Esta es mi realidad, y estoy hundiéndome en ella. Veo que no querés compartirla. Sé que no querés. Yo sé. Cómo sé tantas cosas.

Estuviste lo suficientemente cerca para escuchar todo esto; de lejos se ve diferente. Es hora de que te vayas, todos lo hacen. Todos cometen siempre el mismo error.

Hice todo lo posible, pero no. Me cansé de vos. Ya no me necesitás, ¿por qué me seguís mirando?. No seas arrogante, por una vez en tu vida, ¡cambiá!. Tal vez cuando me entiendas ya me haya hundido en este vaso de agua.

12 de junio de 2012

El error

No supe lo que hacía cuando te grité todas esas cosas. Nunca medí las consecuencias. Un perdón ya no sirve. Es que a veces soy estúpido, y hago estupideces. Te lastimé sin querer. Te quise lastimar. Y todas esas contradicciones que aparecen un segundo antes de cometer el error.

No, no fue tu culpa. Nunca fuiste culpable de todas las cosas que pasaron por mi cabeza, que entrecruzó mi razón, sin razón. De esas mentiras que me inventé. De esa ceguera. Cuando mi obsesión nubló más que todo lo que vivimos, y lo arruiné. Cuando no pude controlar mi furia.

Terminé enfermo, y todo los que nos costó tanto construir, se derrumbó tan rápido ante nuestros ojos. Eso dolió, pero aún más me duele hoy la soledad a la que me vi condenado a partir de eso, después de todo, sin vos no soy nada.

Ya nunca podré

Quisiera volver el tiempo atrás para poder decir todas estas palabras que me quedaron atragantadas. Remendar mis errores, pedirte perdón. Decrite gracias, reir con vos. Las lágrimas surgen con solo pensar que ya nunca podré. Que te fuiste. Que no aprendí a valorarte a tiempo.

Tan solo quedan recuerdos de un pasado mejor. Siempre mejor. Pero tu imagen tan vívida, me es imposible dejar ir. Porque siempre me sostuve en ella, porque ya no podré hacerlo.

La alegría que solía tener parece ser un recuerdo muy lejano. Me fue arrancada cómo te fue arrancada la vida. En un instante, en ese inesperado suceso que me aseguró nunca más poder ver ese brillo en tus ojos, u oler ese perfume que me volvía loco, o esos abrazos que me supiste dar. Porque estuviste cuando más lo necesité, y ahora te fuiste. ¿Por qué te fuiste?. 

A veces duele tanto no entender el por qué.

11 de junio de 2012

Cuando te miro

Quisiera saber cuán profundo son tus ojos, cada vez que me hundo en ellos. No, no es el frío de este otoño que me da escalofríos, es el calor de tu mirada que me llena como si estuviera bebiendo un elixir. Recorre cada centímetro de mi ser, como si una llama se hubiera prendido adentro. Cómo si de repente pudiera volar, imaginar, soñar con una vida perfecta que parece tan real. 

Un futuro tan tangible como el simple roce de nuestras manos, mientras pierdo la conciencia, la noción del tiempo. Puedo imaginar lo que nunca me animé siquiera a pensar. No hay forma de perderme en este camino, porque tus ojos siguen clavados en mi. Son mi guía. Mientras sueño que caminamos por una plaza llena de árboles, y hojas secas. Un tono naranja tiñe el suelo mientras la brisa sureña acaricia mi cara, y el último rayo de sol desaparece por el horizonte.

Miro las estrellas, el cielo, la oscuridad hasta que esta se vuelve soñada. Entonces, me doy cuenta que fue solo un sueño, un sueño despierto. Y que todo eso me pasa cuando te miro.

1 de junio de 2012

Desangrando

Agarré las armas para salir al campo de batalla. Me paré y seguí, cuando fui derribado tantas veces. Y aguanté, todavía aguanto. Pero las heridas empezaron a sangrar otra vez, ¿cómo detener esto?. Me estoy desangrando por entender el por qué. Por cambiar esas miradas. Unas gotas oscuras caen calientes por mi brazo, llegan al extremo de mis dedos, cansados, sin fuerza.

Y es que sangré tanto ya. Estoy agotado. Creo que es hora de cicatrizar todo esto. A veces siento que no podré soportar un segundo más. No está en mis opciones rendirme. Tal vez el tiempo cure las heridas, cuyas marcas llegaron para quedarse. Tal vez lo único que necesito, es cambiar de estrategia.

26 de mayo de 2012

Barriletes

A veces cuesta creer que tanta falsedad pueda caber en una persona. Débiles que se muestran fuertes, mientras son arrastrados por un sistema que destruye la razón. Ya no hay razón. Se jactan de saber todo sobre la vida. De vivir a pleno. Cuando, en realidad, son simples barriletes que vuelan atados a una farsa. No son lo que dicen ser.

Y pobre de aquel que no pueda ver las cosas que sí valen la pena. Mil advertencias no sirven. El viento sopla fuerte, y no se va a detener. Seguramente nunca lo entenderán. Seguramente nunca abran los ojos. Tal vez, sólo cuando el viento corte los hilos que los une a la sólida farsa, y se conviertan en barriletes sin rumbo, sea el momento de ver la realidad.

21 de mayo de 2012

Lluvia

En silencio bajo las frías gotas de una noche de otoño. Lágrimas que se camuflan en ellas, mientras las dudas aparecen. La oscuridad es aliada en este intento por esconderme. La vergüenza me invade. La culpa me asfixia. Mientras la música sonaba, yo pensaba. Un silencio profundo hizo que mis sentimientos hagan aún más ruido. Cómo gotas cayendo. Seguían cayendo, aún más fuerte.

Ese ruido incómodo. ¿Me ahogaré en aquel vaso de agua?. Ese laberinto, viejo amigo, que no quiero volver a transitar. No más. No es la perfección lo que busco, ni siquiera sé que es. ¿Hay algo mal en mí?. Tal vez algo simplemente que no debería estar ahí. Pero, ¿cómo saber qué?. La lluvia ya mojó mis tobillos.

1 de mayo de 2012

Goodbye

Me desajusto la bufanda, pero lo siento igual. La realidad me asfixia, me ahoga. Escucho una melodía que tiñe el ambiente de negro. Miedo. No quiero que se haga realidad. ¿Por qué otra vez esto? ¿son acaso ciclos y, por lo tanto, son inevitables?. Más que nunca hoy lo sentí. Acumulé. Desbordé. Caí.

Dudas miedos y recuerdos. Alguna vez estuve así. Creo que es un poco estúpido, aunque no por eso menos real. Y aunque me explico no logro entenderme. Una necesidad, una fantasía. Una realidad inquietante. Incómoda. Simplemente no quiero decir goodbye.

24 de abril de 2012

Frases propias II


13 de abril de 2012

Aprendí

Cometí muchos errores, sí, pero a la vez eso me llevó, en pocos meses, a aprender muchas cosas. Aprendí, valga la redundancia, a equivocarme. Aprendí a no tener miedo de hacerlo, aprendí a no temer, en general. Aprendí a querer, aprendí a sentir. Aprendí a amar. Aprendí a caminar en compañía, aprendí a dejar atrás las dudas, aprendí a reír incluso en los momentos más difíciles.

Aprendí a escuchar, aprendí a ser feliz sin preguntarme por qué. Aprendí a entender los por qués. Aprendí a creer, en mi y en los demás. Aprendí que me queda mucho por aprender, que me queda mucho por recorrer, que no quiero que esto acabe. Aprendí a tolerar, a querer cambiar, a progresar. Aprendí a decir lo que pienso, sin herir, sin juzgar.

No puedo evitar pensar en por qué aprendí tanto, más bien por quien. No puedo evitar sentirme agradecido, sentirme afortunado. Esto es más de lo que hubiera pensado jamás, y nunca voy a olvidar que aprendí a enamorarme, de vos.

10 de abril de 2012

Todo lo que no decimos

¿Cuándo será el momento en que podremos hablar? no, no son silencios por otros. Son silencios tan propios como los sentimientos. Cosas que surgen, en un instante, y desaparecen. Palabras no dichas que terminan perdidas, en la nada. ¿Cómo definir los sentimientos, si no siempre se sienten igual? ¿cómo definir algo tan subjetivo y propio como eso?. Peor aún, ¿cómo nos permitimos callarnos?. Pequeños silencios que se convierten en un eterno mar de pensamientos olvidados.

¿Por qué nos cuenta tanto decir? ¿de verdad pensamos que con hechos basta? tal vez si, tal vez no. La lista es interminable, un "te quiero" mudo, un "te extraño" ahogado. Poner en palabras, agradecer. Decir lo que realmente sentimos. ¿Por qué no le damos importancia?. Pero en medio de tantas incógnitas, la vida sigue pasando, y mientras una pregunta revolotea, inquieta, cansada de ser evitada, ¿cuánto tiempo nos queda?. Todo lo que no decimos podría tal vez salir... demasiado tarde.

26 de marzo de 2012

Errores


¿Qué me pasa? ¿cuándo empezó esto? ¿cómo?. Ya no sé como parar este efecto dominó. ¿Cuándo fue que comencé a cometer tantos errores? ¿será que siempre los cometí y recién ahora me soy capaz de darme cuenta? ¿y cuánto tiempo se puede vivir ignorando nuestros errores? ¿cuánto tiempo pasó?. No sé, pero de repente todas las sogas que tenía se me soltaron, todo pareció caer al mismo tiempo. Y no puedo darme el lujo de pensar que está bien. Necesito replantearme un por qué.

Mientras se acerca mi mayoría de edad, una ola de responsabilidades me inunda. Empiezo a tomar magnitud de que estoy atado. Estoy atado a las personas que me quieren, que creen en mi. Entonces, mis decisiones dejan de afectarme solo a mi. Sigo de pie, porque no puedo caer. No solo por ser una salida fácil, sinó porque desestabilizaría esta red de vínculos. El equilibrio me mantiene.

Pero a veces no entiendo, ¿alcanza con pedir perdón? ¿qué es lo que realmente me pasa? ¿hacia donde planeo llevar mi vida? ¿qué está mal en mí?.

20 de marzo de 2012

Un verano diferente


Como el sol que aparece en el horizonte, muy temprano, el verano trajo consigo una luz que iluminó cada rincón de mi ser. Una llama se encendió donde parecía no haber leña. Estaba esperando por eso. La luz era muy brillante. De repente, ya me había acostumbrado a no seguir en la oscuridad. Era un calor diferente. Todo era diferente.

Estaba sumido en una oscuridad. Algunas veces se vio iluminada. Un día entendí, que la luz llegaría cuando deba llegar. Aprendí a disfrutarla. Y entonces llegó. Sólo cuando pude entender el por qué. Ahora ha cambiado tanto todo.

Un cambio rotundo, un giro de ciento ochenta grados. Las ventanas se abrieron, y la habitación no solo se llenó de luz, sino también de aire. Pude respirar esa calma, esa paz. Pude encontrarme. Pude ser.

Descubrí cosas sobre mi. Cometí errores. Pedí perdón. Caí y volví a levantarme. Todo cambió. Y todo esto no habría sido posible si no fuera por una persona. Una persona que está. Que sabe cómo. Que vivió esto y vive. Es hora de crecer, de dejar atrás muchas cosas, de tomar decisiones. Yo elijo, una vez más, estar con vos.

12 de marzo de 2012

Resistir

Una vez más, olas que me golpean y me dejan tendido en el suelo, me arrastra la corriente. No voy a caer. Quiero escucharte. Pero otra vez me golpeas. No, no puedo seguir escuchando así. Simplemente esto no me hace bien. Estás siendo hiriente. ¿Puedes ver en la fiera en que te convertiste?. Agacho la cabeza una y otra vez, nado contra la corriente solo para acercarme a la orilla, pero no puedo salir.

Cuando siento que no tengo más fuerzas, algo me dice que tengo que seguir, algo me hace no bajar los brazos. Estoy débil, pero sigo en pie. Y veo venir otra ola. Las lágrimas silenciosas se pierden en este mar de dolor. La veo venir, se acerca. ¿Por qué lo hacés?. No es fácil para vos, pero, tampoco lo es para mi. Acá el que está siendo golpeado soy yo.

Se levanta, majestuosa e imponente, debo prepararme para otra sacudida. ¿Será esta la última? ¿podré aguantar? voy a permanecer fuerte, porque de algún lado me llegan esas fuerzas. No sé de donde, pero no me voy a rendir, no mientras haya alguien que me necesite, no mientras haya alguien que me ame. Hasta el final, voy a resistir.

25 de febrero de 2012

Viaje

¿El tiempo pasa, o nosotros pasamos a través del tiempo? Preguntas como éstas tal vez jamás puedan ser contestadas. Enigmas sobre nuestra existencia siempre nos acompañaran en este viaje llamado vida, que solo tiene fecha de partida y nunca sabremos exactamente cuando terminará.

En un día a día repleto de acontecimientos que ignoramos, éstos siguen pasando. Todo sigue pasando. No hay forma de parar este viaje que nunca elegimos. Y el vértigo que me genera particularmente esto es lo que me inspira. Una casualidad se puede transformar en una causalidad, según quien la vea. 

Creer o no en el destino es lo mismo. De todas maneras eso no te dará las respuestas a las preguntas que nadie sabe contestar. El por qué muchos se cruzan en este viaje, y el por qué muchos no. Parece increíble que gente que nunca conocimos se ganen un lugar en nuestro corazón, tal vez más importante que muchos de los que si conocemos.

Y este viaje solo se basa en momentos. Felices, tristes, cada instante solo queda en nuestra memoria. Mientras la sonrisa siga apareciendo, los ojos sigan brillando y las lágrimas sigan corriendo, el viaje sigue. Simplemente disfrutalo, porque algún día, sin saber como, sin saber por qué, el viaje terminará y, como un momento, nuestra imagen solo quedará en recuerdos.

16 de febrero de 2012

Ignorancia

Todos hablan sin saber, opinan, dicen. Hablan, abren la boca, escupen. Giran sobre su propio ego, gritan. Te pasan por arriba. Esperá, yo también quiero hablar, ¿me dejás?. ¿Por qué vos tenés derechos, y yo no puedo? ¿por qué vos podés ser feliz y yo no? ¿sos feliz?. A veces me pregunto, cuán feliz son aquellos que te señalan con el dedo, burlándose de tu felicidad, criticándola. A veces creo que la gente tiene las orejas de decoración, ya que solo usan la boca para, lamentablemente, demostrar su ignorancia.

Todos somos ignorantes en algún sentido, ¿por qué creemos que nos las sabemos todas?. Es bueno a veces, aprender a dejar el ego de lado, reconocer cuando nos equivocamos. Quizás, algún día, la gente aprenda a no hablar por hablar. Tal vez algunos ya lo hicieron. Pero falta mucho por aprender, falta mucho por avanzar. Como sociedad, somos en muchos aspectos, un desastre.

Dicen que la esperanza es lo último que se pierde, y yo creo en ello, ya que a pesar de las cosas que me han pasado, de las decepciones que me he llevado, sigo con la esperanza de que algún día aprenderemos. Yo me caí varias veces, me equivoqué, e intenté levantarme de nuevo, reconocer esos errores. Nadie nace sabiendo. Día a día aprendemos cosas nuevas, y mientras el mundo parece inundado de ignorantes, ahí veo gente con ganas de seguir nadando en contra de esa corriente, veo gente con ganas de un cambio. Veo cambios.

Y ese cambio solo va a llegar con amor. Cuando prioricemos el amor por sobre el odio, aprenderemos a ser menos intolerantes, y tal vez ahí podamos abrir nuestra cabeza para dejar de ser ignorantes. Entonces, ya que todos somos ignorantes, ya que nadie es un dios ni nadie se las sabe todas, no debemos avergonzarnos de eso. Pero si debemos avergonzarnos de herir, de insultar, de abrir la boca, desde la ignorancia absoluta, porque uno nunca sabe cuánto daño pueden llegar a hacer unas simples palabras.

9 de febrero de 2012

Cambios

Aires de cambio, nuevas etapas por vivir. Puedo sentir el aire nuevo, renovado, que ingresa a mis pulmones. Etapas, cambios. De esto se trata la vida. De cambios. Porque no se queda inmóvil, porque nada es para siempre. Y cuando mirás para atrás, y ves el camino realizado, intentás ver el principio, y ves como todo cambió. Y casi ni te das cuenta. La vida no se detiene, nunca, el presente es una ínfima fracción de segundo que se convierte con igual rapidez en pasado.

Futuro, es hacia donde vamos. Caminar hacia el pasado solo te impedirá avanzar. Miedos que van cesando, que quedan en el camino como los juguetes que dejamos cuando vamos creciendo. Y aparecen miedos nuevos, junto con sentimientos nuevos. Cosas que nunca habías sentido. Se siente tan raro. Y a la vez tan bien. Y cuando sentís que de verdad las cosas van marchando bien, te sentís pleno.

Hace un mes comencé el camino hacia mi verdadero yo. Hoy, puedo decir con orgullo, que no tengo que esconder nada a nadie. Hoy puedo decir, un mes después, que cambió. Todo cambió. Y para bien. La mentira quedó en el camino, junto con muchos miedos que fueron arrastrados, por las mismas olas que intentaron derribarme alguna vez. Pero no pude caer. Y no puedo caer. 

Ya no me tiemblan las piernas. Ya no me siento encerrado en un círculo sin salida. No me siento asfixiado, puedo respirar. Puedo sentir la paz de vivir un día a día increíble, que nunca pensaba que llegaría. Me siento pleno. Y como dijo Mercedes Sosa "lo que cambió ayer tendrá que cambiar mañana así como cambio yo en esta tierra lejana... cambia... todo cambia".

2 de febrero de 2012

Frases propias I

Equivocado está aquél, que relaciona edad con madurez

31 de enero de 2012

Papá, hermanos, soy Matías Gonzalo


No quiero aburrir con el tema, esta no es mi intención en absoluto. De hecho no iba a hacer esta publicación, pero me di cuenta que mucha gente está pasando por lo mismo y sé que les va a servir. De paso también, para aquellos que, cuando le dije a mi vieja me dijeron que no tenía huevos para decírselo a mi viejo, les cuento mi experiencia.

Fue todo muy rápido, en menos de una hora arreglamos y nos juntamos a tomar algo. Yo estaba muy nervioso, pero tomé aire y empecé a hablar. Les dí la introducción, les conté de mi 2011, lo que pasé, lo difícil que fue, lo mal que estuve y lo feliz que me terminé sintiendo al final. Les conté todo. Hasta que llegó el momento y, dije que mis gustos eran diferentes a los de ellos, que no me gustaban las chicas, si no los hombres.

Mis hermanos, inmediatamente, me apoyaron, mi viejo quedó un poco shockeado, pero intentó a su manera transmitirme que también me aceptaba y que le importaba mi felicidad. Y lo sé. Mis hermanos destacaron la madurez con la que encaré el tema, y como lo transmití. Me dijeron que me aman, y que esto no cambia absolutamente nada. Y mi viejo, que todavía lo está digiriendo, me advirtió sobre la exposición y lo que esto podía conllevar, que tenga cuidado porque no quería que sufra por esta maldita sociedad.

Nunca me sentí tan pleno en mi vida, por fin, no tengo nada que ocultar. Ya está. Ya lo saben mis viejos, y me bancan, lo saben mis hermanos, y me bancan, lo saben mis amigos y me bancan. Nunca me sentí tan afortunado de tener un círculo social y familiar como este, de verdad me siento muy agradecido. Y yo sé, que mucha gente pasa por lo mismo. Y es por esa gente que lo hago.

Es común que, la mayoría de los adolescentes, por no decir todos, tengan algún periodo de "curiosidad" donde se planteen si sienten algún tipo de atracción por gente del mismo sexo. Y lo digo porque me lo han contado muchas personas. A veces, esas dudas quedan como una simple etapa, una simple curiosidad. A veces, esas dudas destapan una olla que ya no se puede volver a tapar.

Me siento muy afortunado y feliz por lo que me tocó, por todo el apoyo que recibí vía Facebook, Twitter e incluso por este blog. Pero la verdad, todavía me siento mal. Me siento mal porque sé que mucha gente está pasando por lo mismo y está aterrada por como puedan llegar a reaccionar sus padres, o sus amigos. A esa gente le digo, como dije una y mil veces, lo único que importa es ser feliz. Y si sos padre o madre, te lo digo por experiencia, no hay nada más lindo, no hay nada más hermoso, que saber que tus viejos te bancan y que lo único que les importa es que seas feliz. 

Cada uno sabrá cuando es el momento indicado para decir lo que uno siente, o lo que uno es, pero lo importante es decirlo con seguridad y felicidad. Por eso, intenten no etiquetarse tanto, yo lo estoy evitando, por eso el título del post es un poco diferente al anterior. Yo sigo siendo quien siempre fui, con todos mis defectos y virtudes. Yo sigo queriendo a mi familia como los quise siempre, y a mis amigos también. Incluso ahora un poco más. 


Sigo siendo yo, y ahora que no tengo que mentir más, ahora que estoy cómodo y feliz, puedo decir, mamá, papá, hermanos, amigos: soy Matías Gonzalo.

27 de enero de 2012

¿Se puede vivir así?

Miles de injusticias suceden a diario, y estas parecen no cesar. ¿Se puede vivir en un mundo donde la muerte se hizo tan cumún? ¿donde miles de inocentes mueren en guerras sin sentido, solo por dinero? ¿donde los derechos humanos son cada vez más pisoteados por empresas llenas de plata? ¿se puede vivir en un país donde te matan por diez pesos?. No. No se puede. Cientos de familias son destruidas a diario, vidas que cambian en un abrir y cerrar de ojos.

-Una chica, muy inteligente, logra un buen promedio en el colegio, egresa, y empieza a estudiar medicina, todo va bien, pero un día, un violador la ataca, y su vida cambia. Resultó ser que el violador ya había estado preso por el mismo motivo, salió, y reincidió.

-Una anciana de más de 70 años está tejiendo un suéter para su futuro nieto, cuando un ladrón irrumpe en su casa, la golpea brutalmente y le roba $220. Era fin de mes. La mujer recibe varias fracturas, y no pudo terminar el suéter a tiempo. El ladrón no fue encontrado.

-Un niño de tan solo 4 años es asesinado de un balazo por ser considerado peligroso para un gobierno que tiene más problemas que soluciones. La guerra no termina, y sigue generando miles de deudas. El niño perdió toda una vida por delante.


¿Por qué estas historias parecen tan cercanas? No son reales, pero podrían serlo, tal vez lo son. Corporaciones en disputa por sus supuestos derechos. "Derechos de autor". Autores que no adhieren, capitalismo que destruye derechos humanos. La libertad de expresión  corre peligro. Y a todo esto, una mujer violada, una anciana golpeada y un niño asesinado. ¿Donde está la justicia?. ¿Cuanto vale una vida?.

Sociedades divididas por pensamientos políticos, donde si no sos blanco, sos negro. No hay grises. O no quieren que haya. Defendemos personas, ideologías, pero no defendemos nuestros intereses, no avanzamos como sociedad en conjunto, no nos hacemos valer. Simplemente nos dejamos pisotear. Y mientras, los ciudadanos, peleamos entre nosotros mismos, allá, las autoridades siguen llenándose de plata, en silencio, mientras nosotros no solo pagamos sus sueldos, sinó también, las injusticias.

Yo no quiero un mundo así, yo deseo algo diferente. Deseo algún día, que el mundo cambie para bien, y podamos unirnos para combatir esta maldita realidad. Algún día.

24 de enero de 2012

Magia

¿Quién dice que la magia no existe? Según la RAE la magia es "Arte o ciencia oculta con que se pretende producir, valiéndose de ciertos actos o palabras, o con la intervención de seres imaginables, resultados contrarios a las leyes naturales", en este sentido la magia en sí no existiría, pero existe una acepción más: "Encanto, hechizo o atractivo de alguien o algo". Y este es el que hay que interpretar. Porque desde el día que perdés la inocencia, que te das cuenta que el mago no hizo aparecer el conejo de la nada y el conejo ya estaba ahí, llega el momento en creer en otra magia, la que si existe. La magia de la vida.

Un amanecer es mágico, la lluvia puede ser mágica. Porque como lo dice la segunda definición, puede considerarse como magia al atractivo de algo o alguien. Cuando aprende a ver las pequeñas cosas, esas que parecen ínfimas, esas que tal vez nos olvidamos de valorar, esas que pueden hacernos tan felices, esas que no tienen precio. Una sonrisa en un momento justo, una caricia, una puesta de sol que se oculta por detrás de las hojas de los árboles, y se pierde por el oeste. Eso es magia. Un mensaje de texto en el momento menos esperado, el abrazo de un amigo cuando más lo necesitás.

El fin de una etapa, una noche con amigos, un beso. Momentos mágicos, bellos, maravillosos. Escuchar esa canción que tanto te llega, viendo llover por la ventana, o mejor aún, estando bajo la lluvia. La música es, creo yo, aquello que le de magia a nuestra vida. Junto con las palabras, palabras que pueden erizarte la piel, con solo una frase. Una mirada puede ser mágica. Es cuestión de ver el mundo que nos rodea, ver la majestuosidad de la naturaleza junto con la complejidad humana, ver como se pueden relacionar de forma pacífica, aunque a veces cueste tanto. La vida es mágica, y no es cuestión de creer, es cuestión de ver.

22 de enero de 2012

Infelices

No encontré una palabra mejor para describirlos, tan despectiva y real a la vez. ¿Qué se siente que el que señale ahora sea yo?. La vida es inmensa, llena de significados, aprendizajes, sentimientos. La vida, también, es un boomerang. Todo lo que das, vuelve. Y cuidado, mientras te llenes la boca hablando, mientras yo soy feliz, cuando miro a mi al rededor, solo veo rostros, callados por la incapacidad de decir dos palabras con sentido. Solo miran, y no saben si reír, o qué. Yo miro, y no necesito saber mucho más.

Veo rostros de "gatos" los cuales no pueden estar con una mina más de una vez, veo seres humanos del sexo masculino, porque no puedo llamarlos hombres, a ese ejemplo de involución humana, que son los mismos que entre amigos hablan de sus mujeres y las exhiben como trofeos. Esos no son hombres. Sigo mirando al rededor, nadie habla. ¿Donde están las palabras que oí hace solo un momento? ¿por qué se callan? ¿no se animan a decírmelo en la cara?.

Caretas. Cagones. A vos te estoy apuntando, que te la das de matador, porque estás con todas las minas pero la que te gusta no te da ni la hora, y llorás a escondidas, sufrís. A vos te hablo, que no sabés que hacer de tu vida, que salís a tomar y a fumar, creyéndote algo por hacer eso. Qué mal concepto de la vida que tenés. Mientras todos se llenan la boca hablando, yo solo veo infelices. Que tus palabras no se vuelvan en contra, imbécil. Es que seguir yendo en contra de la evolución de la sociedad, no te va a llevar a nada, y al final, vas a tener que adaptarte, ¿por qué no te ahorrás el trabajo y lo hacés desde ya?.

Tus palabras carecen de sentido, como tu vida. Qué feo es que te digan todo esto ¿no?. Bueno, cuidado, tal vez, algún día, la vida te de una patada en el culo, y cuando te duela, y aprendas que vivir no es lo que tenés como concepto de vivir, cuando te toque madurar y romperte el orto para mantenerte en pié, ahí te quiero ver.

11 de enero de 2012

Vive y deja vivir

Una paz interior me invade, y esta sonrisa no puede ser borrada. Pero me gustaría compartir algo con ustedes, un pensamiento. La forma en la que vivo. La frase que tomé como norma en mi vida: vive, y deja vivir. Últimamente noto mucha intolerancia por el pensamiento ajeno. No vas a ser mejor por criticarle el pensamiento a nadie. ¿Vale la pena arriesgar tu dignidad por un chiste fuera de lugar, solo para "ser gracioso"?.

Todavía no entiendo por qué influye tanto lo que haga el otro. No entiendo. Nadie es dueño de la verdad absoluta, porque no existe. La verdad es subjetiva. Entonces, basta. Basta de refutar todo, basta de buscar el choque, basta de intolerancia. ¿Te gusta una banda que a mi no me gusta? Publicá en tu facebook todos sus temas, vestite como el cantante y escuchá su música todo el día. ¿Por qué debería molestarme?.

¿Te gusta algún partido político? idolatrá, hacé lo que quieras, ¿sos religioso? selo hasta el hartazgo, dedicale tu vida entera a dios si querés. ES TU VIDA. No me interesa, mientras no me afecte, es TU vida. Bueno, yo también tengo mi vida. Pido tolerancia, yo no jodo a nadie. El mundo se evitaría mucha violencia si no atacáramos y nos limitáramos solo a defendernos (como el principio fundamental de algunas artes marciales).

A lo que quiero llegar es a que, vestite como quieras, hacé de tu vida lo que quieras, no importa si a mi me parezca bien o mal, yo no tengo por qué juzgarte, nadie tiene que hacerlo. Cuando a mi algo no me interesa lo ignoro ¿para qué perder tiempo con algo que no te interesa?. Podría haber usado un lenguaje más fuerte para hacer este descargo, pero preferí hacerlo así, tranquilo, porque últimamente así están siendo mis días.

Mientras esta sonrisa se mantenga, voy a transmitir alegría. Si alguien la apaga, que se prepare para las consecuencias. Solo te recomiendo que vivas y me dejes vivir, en paz.

8 de enero de 2012

Mamá, soy gay

Esta es la publicación que siempre quise hacer. Desde el año pasado que espero este día. El día de contar toda mi verdad. Todo lo que pasó en el 2011. Como una duda de repente explotó y se convirtió en lo que hoy es una realidad. Mamá, soy gay. Etiquetas, ¿recuerdan cuando hablé de ellas?. Es complicado. Pero no tanto. De hecho cuando aprendemos a ver el exterior, notamos que no estamos solos, y que no es tan complicado, que no debería serlo, ya que solo es una elección sexual. Este año arrancó con la duda... ¿soy bisexual?. Le dije a mi mamá de ir al psicólogo, y fui con la misma psicóloga que había ido 3 años atrás por otros temas. Empezó el "tratamiento". Ahí empezó todo de verdad.

No es fácil. Si alguien piensa que ser gay es un día levantarse y decir "me gustan los hombres" (o mujeres en el caso contrario) está muy equivocado. Recuerden que todo cambio en la vida es progresivo y necesita un proceso. El proceso es parte del crecimiento, y el crecimiento duele. Desde la primer palmada en la cual los pulmones se expanden en nuestro pecho para respirar por primera vez, hasta la primer caída en bici. Pero parece que año a año los dolores se van haciendo más grandes, y ya no son simples raspones.

Tuve meses de poca luz. Una luz que me caracteriza, la cual sentí que se había ido. Periodos de oscuridad, miedos y dudas. Ir a un tratamiento psicológico te abre la cabeza, y te hace plantearte todas las dudas que puedas imaginar. Y es un proceso largo. Sentí que estaba en un círculo sin salida, sentí que nunca iba a poder superar esto, que nunca me iba a aceptar. Estaba desesperado. Pero por suerte me equivoqué. Se puede, creanmé que se puede.

Tuve momentos en los que me sentí completamente solo. Pero no. No estoy solo, nadie debería estarlo. Somos un mundo cada vez más comunicado, y cada vez las distancias se acortan más. Gracias a este medio, a twitter, a facebook, cada vez que me sentía mal pude ver como muchas personas se preocuparon por mi y me dieron fuerzas para seguir adelante. En parte esto es gracias a ustedes, y a todos mis amigos. Dentro de unos años recordaré esto como algo menor, ya que me tocarán enfrentar cosas peores en la vida, más difíciles.

Hoy sentí que era el día, sentí la seguridad que no sentí nunca, y una alegría incomparable. Sentí que era el momento. Hoy le dije a mi mamá que soy gay. Hace un rato, de hecho. Y las lágrimas de miedo se convirtieron en lágrimas de alegría. Hace un mes que no voy a la psicóloga porque está de licencia por maternidad, y como ella misma me dijo, cuando uno se toma "unas vacaciones" de terapia, se da cuenta de todo lo que avanzó, y que volar solo no es tan difícil. Mi mamá lo tomó como supuse que lo iba a tomar, "masomenos". Todavía tiene muchos prejuicios por borrar, de hecho, viene de una familia totalmente homofóbica. Me queda por enfrentar esa familia. Y mi mamá ya lo va a entender, a mi también me costó mucho aceptarme, ¡casi un año! y hay gente que tarda más, y es normal. Ella me ama y a la larga lo va a aceptar, como yo acepté muchas cosas para que ella fuera feliz.

Vivimos una sociedad en donde el prejuicio da temor, y el temor no deja avanzar. ¡Ey! si todavía tenés prejuicios te cuento que el SIDA no es una enfermedad pura y exclusivamente homosexual, todo lo contrario, hay mucha gente heterosexual que lo tiene. Es una enfermedad de transmisión sexual, de la cual hay que saber cuidarse, como las hay muchas otras.

También te cuento que no sos raro por ser gay, ni eso implica que por ser hombre gay tengas que ser afeminado, o si sos mujer lesbiana tengas que ser un macho. Ni tampoco significa que esté mal que lo seas. De hecho, eso solo tiene que ver con la crianza, por los modelos de identificación que se fueron dando en la vida y no tiene nada que ver con la sexualidad. Es hora de romper muros, y yo solo quiero abrirte los ojos. Hice esto porque sentí que se los debía, a todos los que me siguen, a todos los que siguen teniendo miedo a ser lo que son. Por eso, abajo del blog está mi e-mail. Los invito a mandarme sus e-mails si no necesitan, y yo en lo posible los iré contestando.

No sé por qué estamos acá, ni cual es nuestra misión en la vida, pero sí sé lo que quiero para mi, y lo único que quiero es hacer el bien, porque eso me llena de alegría, y por consiguiente soy feliz. Y yo quiero ser feliz, nada más. Por que lo único que importa es ser feliz. No te apures a tomar decisiones que se darán con el tiempo, no temas tampoco. Lo que deba ser será, y recordá que no hay mal que dure 100 años. Seas lo que seas, sé feliz, porque tal vez este sea tu último día, tal vez mañana tengas que levantarte con la noticia de que otra guerra se inició en el mundo, que hay miles de muertos, que las injusticias siguen pasando, que hay que ser fuerte y nunca bajar los brazos, que hay una vida por enfrentar y nuestros días están contados, ¿los vas a malgastar?. Nunca te rindas.

1 de enero de 2012

Mi 2011, un año para recordar

Primero que nada les deseo feliz año nuevo a todos los que siguen mis publicaciones, ya hace un poco más de un año que empecé este blog. Y ahora si, en contracara con mi balance del 2010, este año fue positivo. Positivo porque pasaron muchas cosas. Aprendí mucho. Un año de inseguridades, un año donde adolecí la adolescencia, donde soñé, reí. Aprendí a pensar con la cabeza, aprendí a ser yo mismo. Necesité un poco de autocontrol, tuve mis momentos de reflexión. También tuve una etapa, un poco graciosa para mi, una etapa de ¿enamoramiento?. Dejé fluir mis sentimientos, dejé salir mi miedo más profundo. Incluso dediqué una publicación a alguien, lloré por esa misma persona, y resultó ser una mentirosa que me dio una puñalada por la espalda.

Fue un año agotador. Un año de nuevas etapas. Un año de tentaciones. Muchas veces me sentí un pelotudo. Pero bueno, después me relajé. Un año de esperanza. Un año en el que un recuerdo se volvió inmenso. Un año en el que pedí perdón. Un año en el que sentí vacíos y cosas que no pude explicar. Recuerdos de infancia y de barrio. Un año de miedos. Un año de lucha. Un año de orgullo y dolor a la vez. Un año de amor. Un año de suposiciones. Un año de amores imposibles. Un año en el que jugué con las palabras. ¿Qué hubiera pasado si hubiera sido el último?. Un año de silencios. De caprichos. Un año en que llegué a mi punto límite. Un año de culpa. De melancolía. De ciclos. De frustraciones. De causalidades. De déjà vus.


Un año en el que perdí el control. Un año en el que me di cuenta que estamos mal como sociedad. Un año en el que me quedé mudo. Un año de cambios sentimentales bruscos. Un año en el que a veces no me reconocí. Un año de ser pendejo. Un año en el que a pesar de las etiquetas, aprendí a aceptarme. Un año lleno de cosas, un año en el que hice muchos amigos, un año en el que lloré, grité, reí, pero por sobre todo, aprendí. Empecé el 2011 diciendo que iba a ser un gran año, y lo fue. Y sé que ahora este 2012, se vienen cosas aún mejores.