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27 de noviembre de 2011

Etiquetas

Sos feo, sos gorda, sos tonto, sos flaca, sos puta, sos gato, sos gay, sos negro, sos chorro, sos histérica, sos vago, sos cheto, sos villera. Estas son algunas de las "etiquetas" impuestas por la sociedad. Está bien, en un mundo hiperrelacionado como este, es necesario separar en "categorías" a la gente para organizarse. Sin embargo, hay una muy delgada línea entre separar, y marginar. Cuando las etiquetas pasan a ser algo negativo.

El otro día mi psicóloga me dijo algo así como (obvio no me lo acuerdo textual): "a veces hay que ser cursi, 'ser cursi' es una etiqueta impuesta por la sociedad, porque es más difícil manejar a la gente que puede expresar sus sentimientos, y eso atenta a intereses de algunas personas". Entendí a quienes.

Todos somos personas, todos tenemos sentimientos. Todos tenemos un lado profundo, pero pocos lo demuestran. ¿Vas a callarte por una simple etiqueta? No. No te calles. Expresate, decí lo que sientas, no vale la pena quedarse en el molde, siendo alguien que no sos, solo por miedo.

13 de noviembre de 2011

La lección de mi vida

No sabía como titular esto, porque todavía estoy shockeado. Podría titularlo de mil maneras. Podría repetir, incluso, el título "Estamos mal". Estamos mal. Hoy aprendí una lección importantísima. Hoy abrí los ojos aún más. Hoy pude cerrar un capítulo de mi vida que seguía abierto, y las respuestas llegaron como cataratas, y me innundaron de una verdad incómoda, rara.

Hoy aprendí que el dinero desune, y que en la humildad es donde realmente se puede amar. Aprendí que la popularidad es como el oro, un bien deseado por todos, y que todos están dispuestos a pagar cualquier precio por conseguirla. Hoy aprendí que hasta los más unidos pueden ser lo más desunidos. Que no existen los grupos ni las parejas perfectas. Que aunque a veces piense que tenemos problemas, son porque no somos falsos.

Hoy descubrí que tu amigo puede convertirse en tu gran enemigo, y viceversa. Aprendí que hay gente que lleva y trae. Hay gente que miente. Hay gente que usa. Hay gente interesada. Hay gente de mierda. Hoy puse fin a las estúpidas excusas que ponía para no criticar a los demás, pensando que yo era el que estaba mal. Y no.

Hoy creo en mi. Hoy me siento orgulloso de ser quien soy, y de estar donde estoy, siendo como soy realmente, sin falsedad, sin compromiso. Hoy me siento orgulloso de tener dignidad, de reir sin importar lo que puedan opinar, de ocuparme más de mis amigos, que de los "que dirán" de los desconocidos. Hoy aprendí que la realidad puede ser dura. Y que para comprenderla, hay que vivirla en carne propia. No basta con que te lo cuenten.

Hoy reafirmé que el derecho a la duda debe estar vigente siempre, sea quien sea. Descubrí que mi vida, mi personalidad, mis sueños, son mucho mejores de lo que pensé. Que viví desvalorándome, admirando gente que no hace más que ser lo que no es, solo por miedo a enfrentar a todos con su verdadero yo. Y de eso se trata la vida. De aceptarse como uno es, sincerarse consigo mismo y no permitir que ningún personaje te coma.

Descubrí que hay gente que no merece ningún perdón. Reafirmé que los códigos se rompen. Que las amistades también. Que nada es para siempre. Que las apariencias engañan, y mucho. Que los prejuicios separan. Hoy recibí una gran lección de vida, y las palabras siguen impregnadas en mi mente. Desperté de un sueño profundo. Desperté a la vida. Y esto es, un mundo lleno de falsedades tanto como caridades, en el que la gente que no vale la pena simplemente no tapará la que si lo vale, por lo menos para mi. Por eso, mas que nunca, hoy, orgulloso de ser quien soy.

8 de noviembre de 2011

Déjà vu

Las situaciones empiezan a tornarse cíclicas y es ahí cuando tenemos miedo. Miedo a equivocarnos de nuevo, y los errores del pasado vuelven como déjà vu's que nos hacen sentir que ya lo vivimos, que todo se vuelve a repetir. La cuestión es darse cuenta. Y ahí pararse, y pensar qué se está haciendo mal. Qué error se está repitiendo, y cambiarlo.

Porque como un déjà vu, darse cuenta de la realidad perturba. Pero es la forma más sana de vivir. Siempre hay un lugar, un tiempo para imaginar, y soñar, pero no hay que dejar de ser realistas. Y así, recordar lo que se vivió, que no importa si fue malo o fue bueno, fue aprendizaje. Porque todos los días aprendemos algo nuevo.

Entonces pensá, tal vez es hora de cambiar de camino. Tal vez es hora de intentar algo diferente. Tal vez es hora de no tropezar con la misma piedra. Tal vez es hora de aprender que para ser feliz, hay que sufrir, y para sufrir, hay que equivocarse.

7 de noviembre de 2011

Mudo


Las palabras me sofocan. Siento que no puedo respirar. Quiero salir a la superficie, escupir toda esta realidad que quiere salir. Estoy mudo, mirando al mundo pasar. Viendo a la gente hablar. Mientras todos ríen, yo me desespero. ¿Nadie ve que estoy mudo?, más bien me hablan como esperando una respuesta. Y yo ya no sé que más hacer para que me entiendan.

Al final siento solo frustración. Camino con bronca, miedo y dolor. No quiero estar mudo, pero tampoco quiero hablar. Sé que es dificil de comprender esta locura. Solo sé que no me hace bien esta pelea interna, que parece no cesar. Y peor aún los momentos de angustia parecen eternos.

Abro la boca y, con mucho esfuerzo, intento decír lo que me pasa. Pero no puedo. Y solo miro la gente pasar, que me ignora. Con los ojos llenos de lágrimas miro e intento decir, una vez más, y sólo se escuchan unas palabras muy débiles: "quiero ser feliz".